
SOMOS TRES
Acostados en la cama boca abajo, con nuestros brazos cruzados sosteniendo nuestras cabezas, no sabemos a quién mirar, somos tres ya no dos. Quieres abrazarme pero no sabes cómo, sus pupilas se dilatan como las de un gato pidiendo ser consentido, ahora no sabes hacia donde quieres dirigirte. No hay movimiento alguno aunque mis manos quieren tocar, hay tanto silencio que podemos escuchar nuestros latidos, pero una sonrisa y un corazón pequeño e inocente nos gana la partida brincando y regalándonos el abrazo más grande de todos.
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